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La peligrosa razón por la que nunca debes guardar las latas de atún abiertas en el refrigerador

El atún enlatado es uno de esos productos que nunca nos pueden faltar cuando vamos...

Pamela Rodríguez Ordaz

Nunca debes guardar las latas de atún abiertas
| Foto: Freepik

El atún enlatado es uno de esos productos que nunca nos pueden faltar cuando vamos al súper, pues nos saca de más de un apuro, además de ser muy rico, sin embargo, como todo alimento necesita de un buen manejo y precauciones, es por eso que hoy te revelaremos la peligrosa razón por la que nunca debes guardar las latas de atún abiertas en el refrigerador

El atún no solo es versátil y delicioso, también es muy nutritivo, contiene vitamina A, clave para fortalecer el sistema inmunitario, la visión y el sistema reproductor; vitamina D, fundamental para mantener los huesos sanos; vitaminas del grupo B como la B2, B3, B6, B9 y B12, importantes para mantener el correcto funcionamiento de los procesos metabólicos.

Además, es rico en otros minerales como el hierro, el magnesio, calcio, el fósforo y el yodo, necesarios para mejorar las funciones óseas, bioquímicas y metabólicas, así como proteínas que nos ayudan a sentirnos satisfechos, todo esto con una baja cantidad de calorías y grasas, lo que convierte al atún en un alimento ideal para aquellos que quieren bajar de peso.

Pero una de las razones por las que más se valora al atún es por su alto contenido en ácidos grasos Omega 3 que ayudan a regular el colesterol malo y los triglicéridos, mejorando la salud cardiovascular, así como la proteína M6S, la cual tiene aminoácidos esenciales para el organismo, favorece la recuperación del tejido, la masa muscular y mantiene fortalecido el sistema inmune.

Nunca debes guardar las latas de atún abiertas

| Foto: Pexels

La peligrosa razón por la que nunca debes guardar las latas de atún abiertas en el refrigerador

Sin embargo, no todos son beneficios cuando se trata del atún, pues contiene mucho sodio, además de mucho mercurio que puede causar problemas en el sistema nervioso y efectos negativos en el feto cuando lo consumen mujeres embarazadas.

Es muy común que abramos una lata de atún y no consumamos el producto completo, pero es importante saber que una vez abierto, sobre todo si no te lo vas a comer en ese momento, lo pases a otro recipiente, pues dejar las latas de atún abiertas en el refrigerador y consumirlo después puede generar contaminación en forma de una reacción conocida como escombroidosis.

Se trata de una intoxicación por histamina, la cual se puede acumular en el pescado por seguir una cadena de frío inadecuada, y puede que físicamente no notemos su presencia, pero si una lata de atún abierta lleva varios días en el refrigerador hay más posibilidades de intoxicación.

La histamina es un contaminante que puede aparecer por la mala conservación del pescado y puede resultar tóxico. En condiciones de degradación pueden aparecer bacterias que descomponen un aminoácido presente en las proteínas alimentarias: la histidina. Puede generarse por la acción de microorganismos sobre algunos alimentos como el pescado, embutidos, quesos y hasta vinos.

Es resistente al calentamiento de la esterilización y puede aparecer en conservas y semiconservas de pescado. Existen dos principales causas de intoxicación por histaminas: la manipulación antihigiénica del pescado o su conservación a temperaturas inadecuadas, pues las bacterias responsables de su formación se desarrollan a partir de los 15°C.

Los microorganismos productores de la histamina son las enterobacterias y se encuentran de forma natural en el músculo del pescado, y ante una mala conservación comienza a descomponerse liberando este aminoácido y al acumularse aumenta el riesgo de intoxicación.

Algunos síntomas de intoxicación por histaminas sin el enrojecimiento de la cara, picor, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea. En casos más graves se pueden presentar náuseas, sofocos, calambres, espasmos bronquiales y trastornos respiratorios graves, algo así como una crisis alérgica grave.

Estas toxinas pueden generarse no importa si el pescado es cocido o envasado y en el caso del atún enlatado, si no se consume inmediatamente, una vez abierto debe almacenarse en el refrigerador a menos de 5°C para evitar riesgos.

Una vez abierta la lata, aunque esté en otro recipiente, consúmelo en un plazo máximo de dos días.

El Conacyt también recomienda nunca comprar aquellas latas de atún que estén golpeadas, pues tiene varias capas que, cuando se abollan, pueden perder su capacidad de proteger y conservar adecuadamente los alimentos.

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Pamela Rodríguez Ordaz